Si recibió una Notificación de Comparecencia, su caso va a la corte de inmigración — no a USCIS. La primera audiencia se llama audiencia de calendario maestro, y toma por sorpresa a muchas personas porque no se parece en nada a lo que esperaban.
Es procesal, no es un juicio
Nadie testifica. No se evalúa evidencia. El juez no va a decidir ese día si usted puede quedarse en Estados Unidos. La audiencia es corta — muchas veces solo unos minutos — y su propósito es organizar el caso.
En esta audiencia el juez le informa sus derechos, confirma los cargos que el gobierno presentó en su contra, y le pregunta qué formas de alivio migratorio piensa solicitar. También le dará plazos y una fecha para la audiencia real.
Lo que debe estar listo para responder
- Si admite o niega las alegaciones de la Notificación de Comparecencia
- Qué alivio piensa solicitar — asilo, cancelación de remoción, ajuste de estatus, u otro
- Cuánto tiempo necesitará su caso en la audiencia individual
Responder mal estas preguntas puede limitar sus opciones más adelante. Admitir que es deportable cuando no tenía que hacerlo, o no identificar a tiempo una forma de alivio, puede cerrar puertas que estaban abiertas.
La audiencia que sí decide su caso
Esa es la audiencia de calendario individual, también llamada audiencia de méritos. Es una audiencia evidenciaria: usted testifica, se revisa su evidencia, el abogado del gobierno puede contrainterrogarlo, y el juez decide.
Tiene derecho a un abogado — pero no a uno gratuito
Esto sorprende a quienes asumen que la corte de inmigración funciona como la corte penal. No es así. Usted tiene derecho a ser representado, pero por su propia cuenta. No existe el defensor público en procesos de inmigración.
Presentarse sin abogado — pro se — lo pone frente a un abogado del gobierno capacitado que hace esto todos los días. Los resultados reflejan esa diferencia.
Si ya tiene una fecha de audiencia, lo más útil que puede hacer hoy es hablar con un abogado sobre ella. Los plazos en la corte de inmigración son estrictos y rara vez perdonan.
